jueves 25 de junio de 2009
domingo 14 de junio de 2009
Por el estornudo de una cigüeña
PARTE 1
Era el primer vuelo de Tecla, y estaba nerviosa. Mientras aprendía en la escuela para cigüeñas, bromeaba con sus amigas sobre el momento en que tendría que volar por primera vez para entregar a un bebé a sus nuevos padres, y decía que ella no se pondría nerviosa y lo haría mejor que ninguna de sus compañeras. Pero sus amigas le tomaban el pelo y le decían: “Tecla, con lo despistada que eres seguro que entregas tu bebé en la casa de al lado de donde te toque”. Y ella se enfadaba mucho, porque Tecla era una cigüeña muy orgullosa y un poquito insegura.
Lo cierto es que ahora estaba allí, con sus largas alas batiendo en el aire y llevando anudado en el pico un pañuelo a cuadros rojos y blancos (claro, Tecla era principiante y tenía que usar el pañuelo de los que se iniciaban en las tareas cigüeñiles, pero cuando fuera un poco más experimentada podría pasar a usar el bonito pañuelo azul cielo de las entregadoras de bebés mayores). Y ¿qué llevaba dentro de su pañuelo oficial de cigüeña?. ¡Nada más y nada menos que un bebé rosadito, un poco regordete, dormilón y con el pelo rizadito y oscuro … que olía un poco mal!.
La verdad es que había tenido suerte en esta primera misión que le habían asignado. Era un vuelo de entrega fácil y agradecido, con un bebé sano que debía entregar en una gran casa con jardín de un barrio bonito a las afueras de la ciudad de Barcelona, en la soleada costa de España. A algunas de sus amigas les habían tocado vuelos de entrega peores, a sitios lejanos, o fríos, o a padres sin grandes, bonitas y accesibles casas, en países con dificultades. Así que ella se consideraba afortunada y pensaba, con un poco de ese orgullo tontito que ella tenía que le habían dado esa afortunada misión para su vuelo de estreno porque sus profes la habían recomendado por sus muchos y evidentes méritos.
Iba perdida en estos pensamientos, sonriéndose sola a si misma mientras batía sus alas tranquila y ampliamente cuando … ¡uy! … ¡qué picor! … aaaaaattttt … aaatttttttttttttttttcchhh … ¡aaattchiiiiiiiiiiiiiissssssssss!
Tecla estornudó. Siempre había tenido un poquito de alergia al polvo de nubes. Era cosa de familia, su abuela y su madre también tenían picores de pico al pasar por las nubes grises, y ella había pasado sin darse cuenta por el medio de una.
Y entonces, Tecla se dio cuenta … ¡con el estornudo se le había caído el bebé que tenía que entregar!. ¡Qué desgracia, era terrible!. Tecla miró hacia abajo para ver donde había caído el pequeño y maloliente paquetito y pudo ver allí abajo, en una casita muy pequeña hecha de barro, con unas gallinas que picoteaban alrededor (las gallinas siempre ponían muy nerviosa a Tecla porque hablaban mucho y muy rápido), y unos padres que recogían al bebito, lo acunaban y sonreían felices.
¿Qué hacer, pensó muy nerviosa Tecla?. El paquete no era para ellos, eso estaba claro, y quizá debía bajar a recuperarlo y hacer la entrega como tenía mandado. Pero por otra parte, Tecla temía que si esto se sabía en la Central de Cigüeñas, ¡y más en su primer vuelo!, le quitarían el carné de entregadora y debería volver a la escuela y a examinarse. ¡O quizá peor! ¡Quizá nunca le dejarían ya volver a hacer vuelos de entrega!. Qué pena para sus padres sería eso … y qué duro para ella. Podía imaginarse lo que le dirían sus amigos y las bromas que la harían: “Tecla, mira que eres despistada, ni siquiera lo has entregado en la casa de al lado … ¡lo has entregado en otro país!”. Ella no estaba dispuesta a pasar por todo eso. Al fin y a cabo, aquellos padres de allí abajo parecían buena gente y estaban contentos, y el niño ni siquiera se había despertado. ¿Quién iba a enterarse si ella no decía nada?. Tecla siguió volando, esta vez de vuelta a casa, y decidió no decir nada.
Fin de la Parte 1
PARTE 2
“Soy solo un bebé, todavía no tengo nombre, qué ganas tengo de llegar y que me pongan uno!. Esta cigüeña que me ha tocado parece un poco torpe, ya me ha sacudido varias veces al pasar cerca de unos árboles, nos vamos a chocar como no vuele más alto. ¡Uy! Me he hecho caca, vaya. A ver si llegamos pronto y me limpian, o voy a tener escoceduras. De esta no puedo esperar que me limpie, seguro que ni se ha dado cuenta. No parece muy espabilada, no, vaya suerte la mía, una vez que naces y me toca la principiante. ¡Uy! Qué ruido … ¡aaaayyyyyyyyy, que me caigo!. Buf, menos mal, me han recogido estos señores grandotes. ¿Serán mis padres?. Ojala que lo sean, porque me sonríen y me gusta como me miran. Mmmmm, vaya … lo que pasa es que me habían dicho que me tocaba nacer en una zona rica, y esto parece un país un poco pobre. No es que me importe no tener cosas, seguro que seré feliz y estos papis parece que me van a querer mucho, pero en la escuela de bebés me contaron que si nazco en sitio menos afortunados será más fácil enfermar y más difícil que te curen, la comida puede que sea poquita y no tendré muchas posibilidades de estudiar y trabajar de mayor en algo bonito y que me permita vivir. Bueno, ¡aquí estoy!. ¡Vamos a ver cómo me va!”
Fin de la Parte 2
EPILOGO
Muchos niños nacen hoy en día en zonas del mundo afortunadas. Tienen más cosas de las que necesitan, acceden a todas las protecciones y comodidades que el dinero puede pagar. Enferman menos en su infancia y se curan mejor. Sus oportunidades educativas, laborales y de libertad son enormes y cada vez mayores. Son afortunados y no han hecho nada para conseguirlo. Simplemente les tocó nacer allí.
Muchos otros niños nacen en zonas del mundo, la mayoría, menos afortunadas. Carecen incluso de las cosas más básicas, están desprotegidos y sufren todos los peligros e incomodidades. Enferman más y se curan peor o simplemente no se curan. Tienen difícil o imposible acceso a oportunidades educativas, laborales y frecuentemente ven recortada su libertad y sus derechos humanos. Son desafortunados y no han hecho nada para merecerlo. Simplemente les tocó nacer allí. Su cigüeña estornudó.
Si eres nacido en zonas del mundo afortunadas, felicidades. Disfrútalo. Y honra tu suerte mereciéndola. Haz algo para devolver un poquito de la que te ha tocado en exceso a aquellos que, siendo en esencia como tú o como tus hijos, tuvieron la mala suerte de que su cigüeña estornudó en medio del vuelo. Y ahora su vida, su libertad, su felicidad y su futuro están seriamente comprometidos. No hiciste nada para tener la suerte de nacer donde has nacido. Pero puedes hacer algo para merecerla.
Era el primer vuelo de Tecla, y estaba nerviosa. Mientras aprendía en la escuela para cigüeñas, bromeaba con sus amigas sobre el momento en que tendría que volar por primera vez para entregar a un bebé a sus nuevos padres, y decía que ella no se pondría nerviosa y lo haría mejor que ninguna de sus compañeras. Pero sus amigas le tomaban el pelo y le decían: “Tecla, con lo despistada que eres seguro que entregas tu bebé en la casa de al lado de donde te toque”. Y ella se enfadaba mucho, porque Tecla era una cigüeña muy orgullosa y un poquito insegura.
Lo cierto es que ahora estaba allí, con sus largas alas batiendo en el aire y llevando anudado en el pico un pañuelo a cuadros rojos y blancos (claro, Tecla era principiante y tenía que usar el pañuelo de los que se iniciaban en las tareas cigüeñiles, pero cuando fuera un poco más experimentada podría pasar a usar el bonito pañuelo azul cielo de las entregadoras de bebés mayores). Y ¿qué llevaba dentro de su pañuelo oficial de cigüeña?. ¡Nada más y nada menos que un bebé rosadito, un poco regordete, dormilón y con el pelo rizadito y oscuro … que olía un poco mal!.
La verdad es que había tenido suerte en esta primera misión que le habían asignado. Era un vuelo de entrega fácil y agradecido, con un bebé sano que debía entregar en una gran casa con jardín de un barrio bonito a las afueras de la ciudad de Barcelona, en la soleada costa de España. A algunas de sus amigas les habían tocado vuelos de entrega peores, a sitios lejanos, o fríos, o a padres sin grandes, bonitas y accesibles casas, en países con dificultades. Así que ella se consideraba afortunada y pensaba, con un poco de ese orgullo tontito que ella tenía que le habían dado esa afortunada misión para su vuelo de estreno porque sus profes la habían recomendado por sus muchos y evidentes méritos.
Iba perdida en estos pensamientos, sonriéndose sola a si misma mientras batía sus alas tranquila y ampliamente cuando … ¡uy! … ¡qué picor! … aaaaaattttt … aaatttttttttttttttttcchhh … ¡aaattchiiiiiiiiiiiiiissssssssss!
Tecla estornudó. Siempre había tenido un poquito de alergia al polvo de nubes. Era cosa de familia, su abuela y su madre también tenían picores de pico al pasar por las nubes grises, y ella había pasado sin darse cuenta por el medio de una.
Y entonces, Tecla se dio cuenta … ¡con el estornudo se le había caído el bebé que tenía que entregar!. ¡Qué desgracia, era terrible!. Tecla miró hacia abajo para ver donde había caído el pequeño y maloliente paquetito y pudo ver allí abajo, en una casita muy pequeña hecha de barro, con unas gallinas que picoteaban alrededor (las gallinas siempre ponían muy nerviosa a Tecla porque hablaban mucho y muy rápido), y unos padres que recogían al bebito, lo acunaban y sonreían felices.
¿Qué hacer, pensó muy nerviosa Tecla?. El paquete no era para ellos, eso estaba claro, y quizá debía bajar a recuperarlo y hacer la entrega como tenía mandado. Pero por otra parte, Tecla temía que si esto se sabía en la Central de Cigüeñas, ¡y más en su primer vuelo!, le quitarían el carné de entregadora y debería volver a la escuela y a examinarse. ¡O quizá peor! ¡Quizá nunca le dejarían ya volver a hacer vuelos de entrega!. Qué pena para sus padres sería eso … y qué duro para ella. Podía imaginarse lo que le dirían sus amigos y las bromas que la harían: “Tecla, mira que eres despistada, ni siquiera lo has entregado en la casa de al lado … ¡lo has entregado en otro país!”. Ella no estaba dispuesta a pasar por todo eso. Al fin y a cabo, aquellos padres de allí abajo parecían buena gente y estaban contentos, y el niño ni siquiera se había despertado. ¿Quién iba a enterarse si ella no decía nada?. Tecla siguió volando, esta vez de vuelta a casa, y decidió no decir nada.
Fin de la Parte 1
PARTE 2
“Soy solo un bebé, todavía no tengo nombre, qué ganas tengo de llegar y que me pongan uno!. Esta cigüeña que me ha tocado parece un poco torpe, ya me ha sacudido varias veces al pasar cerca de unos árboles, nos vamos a chocar como no vuele más alto. ¡Uy! Me he hecho caca, vaya. A ver si llegamos pronto y me limpian, o voy a tener escoceduras. De esta no puedo esperar que me limpie, seguro que ni se ha dado cuenta. No parece muy espabilada, no, vaya suerte la mía, una vez que naces y me toca la principiante. ¡Uy! Qué ruido … ¡aaaayyyyyyyyy, que me caigo!. Buf, menos mal, me han recogido estos señores grandotes. ¿Serán mis padres?. Ojala que lo sean, porque me sonríen y me gusta como me miran. Mmmmm, vaya … lo que pasa es que me habían dicho que me tocaba nacer en una zona rica, y esto parece un país un poco pobre. No es que me importe no tener cosas, seguro que seré feliz y estos papis parece que me van a querer mucho, pero en la escuela de bebés me contaron que si nazco en sitio menos afortunados será más fácil enfermar y más difícil que te curen, la comida puede que sea poquita y no tendré muchas posibilidades de estudiar y trabajar de mayor en algo bonito y que me permita vivir. Bueno, ¡aquí estoy!. ¡Vamos a ver cómo me va!”
Fin de la Parte 2
EPILOGO
Muchos niños nacen hoy en día en zonas del mundo afortunadas. Tienen más cosas de las que necesitan, acceden a todas las protecciones y comodidades que el dinero puede pagar. Enferman menos en su infancia y se curan mejor. Sus oportunidades educativas, laborales y de libertad son enormes y cada vez mayores. Son afortunados y no han hecho nada para conseguirlo. Simplemente les tocó nacer allí.
Muchos otros niños nacen en zonas del mundo, la mayoría, menos afortunadas. Carecen incluso de las cosas más básicas, están desprotegidos y sufren todos los peligros e incomodidades. Enferman más y se curan peor o simplemente no se curan. Tienen difícil o imposible acceso a oportunidades educativas, laborales y frecuentemente ven recortada su libertad y sus derechos humanos. Son desafortunados y no han hecho nada para merecerlo. Simplemente les tocó nacer allí. Su cigüeña estornudó.
Si eres nacido en zonas del mundo afortunadas, felicidades. Disfrútalo. Y honra tu suerte mereciéndola. Haz algo para devolver un poquito de la que te ha tocado en exceso a aquellos que, siendo en esencia como tú o como tus hijos, tuvieron la mala suerte de que su cigüeña estornudó en medio del vuelo. Y ahora su vida, su libertad, su felicidad y su futuro están seriamente comprometidos. No hiciste nada para tener la suerte de nacer donde has nacido. Pero puedes hacer algo para merecerla.
miércoles 10 de junio de 2009
¿Qué ocurre cuando un menor cuelga una foto suya en internet?
Cuando un menor cuelga una foto suya en internet, esa foto es de "todos" y puede acabar en cualquier parte; ese es el mensaje de un anuncio producido por Telemadrid, que han impulsado el Defensor del Menor, Telefónica y Caja Madrid para fomentar la responsabilidad de los adolescentes.
El anuncio ha sido presentado este martes en la Asamblea de Madrid y se emitirá cinco veces diarias en Telemadrid en todas las franjas horarias "hasta que el mensaje cale", según la directora de Antena, Yolanda Ausín.
El Defensor del Menor, Arturo Canalda, ha explicado que el spot está a disposición de todas las televisiones de ámbito nacional para que lo difundan sin que compute como publicidad.
"Creo que hemos dado en el clavo, y que los chavales y los padres se darán cuenta de que hay que valorar lo que se cuelga. No se trata de prohibir, sino de concienciar", ha afirmado el Defensor.
El anuncio, inspirado en otro americano, muestra a una adolescente que allá donde va se siente incómoda o amenazada porque alguien la conoce y le dice cosas del tipo "yo a ti te conozco", "al natural me gustas mucho más" o "anoche soñé contigo".
En su instituto, la menor comprueba que su imagen está colgada por las paredes y que todos los alumnos la tienen y la observan, en papeles o en sus teléfonos móviles, por lo que huye asustada. Ya en la calle, choca con un chico que reparte sus fotos y la escena final son cientos de fotografías suyas volando hacia el cielo.
La campaña se completa con carteles que se colgarán en todos los centros educativos de la Comunidad de Madrid, con el lema "Antes de colgar tu imagen en la web, piénsalo".
El anuncio ha sido presentado este martes en la Asamblea de Madrid y se emitirá cinco veces diarias en Telemadrid en todas las franjas horarias "hasta que el mensaje cale", según la directora de Antena, Yolanda Ausín.
El Defensor del Menor, Arturo Canalda, ha explicado que el spot está a disposición de todas las televisiones de ámbito nacional para que lo difundan sin que compute como publicidad.
"Creo que hemos dado en el clavo, y que los chavales y los padres se darán cuenta de que hay que valorar lo que se cuelga. No se trata de prohibir, sino de concienciar", ha afirmado el Defensor.
El anuncio, inspirado en otro americano, muestra a una adolescente que allá donde va se siente incómoda o amenazada porque alguien la conoce y le dice cosas del tipo "yo a ti te conozco", "al natural me gustas mucho más" o "anoche soñé contigo".
En su instituto, la menor comprueba que su imagen está colgada por las paredes y que todos los alumnos la tienen y la observan, en papeles o en sus teléfonos móviles, por lo que huye asustada. Ya en la calle, choca con un chico que reparte sus fotos y la escena final son cientos de fotografías suyas volando hacia el cielo.
La campaña se completa con carteles que se colgarán en todos los centros educativos de la Comunidad de Madrid, con el lema "Antes de colgar tu imagen en la web, piénsalo".
lunes 1 de junio de 2009
Madre e hijo se reencuentran tras 27 años gracias a Facebook
Según explica Avril Grube de 62 años a la BBC, consiguió en 1982 que la justicia le diese la custodia de su hijo Gavin Paros, tras divorciarse del padre de éste de origen húngaro.
El drama lo vivió cuando en una de las visitas a las que el padre tenía derecho, se llevó al niño a Hungría y desde entonces Grube no volvió a saber nada de su hijo. Tanto ella como su hermana Beryl Wilson intentaron durante años seguir la pista del pequeño, incluso contactando a la embajada húngara y llevando el caso a la ex primera ministra británica, Margaret Thatcher.
Cuál fue la sorpresa de Wilson cuando en marzo introdujo el nombre de su sobrino en Facebook y apareció el perfil del joven, en el que decía haber nacido en Liverpool y nombraba a su madre. "Estaba tan aliviada. Me llevó 27 años pero nunca me rendí", afirma Wilson a la BBC.
El drama lo vivió cuando en una de las visitas a las que el padre tenía derecho, se llevó al niño a Hungría y desde entonces Grube no volvió a saber nada de su hijo. Tanto ella como su hermana Beryl Wilson intentaron durante años seguir la pista del pequeño, incluso contactando a la embajada húngara y llevando el caso a la ex primera ministra británica, Margaret Thatcher.
Cuál fue la sorpresa de Wilson cuando en marzo introdujo el nombre de su sobrino en Facebook y apareció el perfil del joven, en el que decía haber nacido en Liverpool y nombraba a su madre. "Estaba tan aliviada. Me llevó 27 años pero nunca me rendí", afirma Wilson a la BBC.
miércoles 27 de mayo de 2009
Tonta, tonta y tonta
jajaja
todavia no puedo parar de reir
os dejo el link
sobran las palabras
http://es.tv.yahoo.com/blog/article/10122/
todavia no puedo parar de reir
os dejo el link
sobran las palabras
http://es.tv.yahoo.com/blog/article/10122/
martes 26 de mayo de 2009
Adios abuela...
María Amelia López, conocida internacionalmente como "la abuela bloguera", falleció en Muxía (A Coruña) a los 97 años, confirmaron a Efe fuentes municipales.
La anciana se había hecho famosa por el blog "A mis 95 años", que inauguró el día que cumplió esta edad, 22 de diciembre de 2006, y que pronto se convirtió en uno de los más visitados de la red, lo que le valió en 2007 el premio Best of Blogs, de la cadena de televisión internacional alemana "Deutsche Welle" a la mejor bitácora en español.
El acceso de la mujer a Internet se produjo gracias a un nieto, que le regaló el blog con motivo de su cumpleaños para que contase sus vivencias y no se sintiese tan sola, ya que "tenía la moral caída" porque todas sus amigas habían fallecido, según declaró entonces a Efe.
En aquella entrevista, María Amelia reconocía que era "adicta a Internet y la banda ancha me entusiasmó -dijo-, me abrió una ventana al mundo en la que puedo aprender muchísimas cosas" y también muchas amistades, "que me quieren aunque nunca me hayan visto".
http://amis95.blogspot.com/
La anciana se había hecho famosa por el blog "A mis 95 años", que inauguró el día que cumplió esta edad, 22 de diciembre de 2006, y que pronto se convirtió en uno de los más visitados de la red, lo que le valió en 2007 el premio Best of Blogs, de la cadena de televisión internacional alemana "Deutsche Welle" a la mejor bitácora en español.
El acceso de la mujer a Internet se produjo gracias a un nieto, que le regaló el blog con motivo de su cumpleaños para que contase sus vivencias y no se sintiese tan sola, ya que "tenía la moral caída" porque todas sus amigas habían fallecido, según declaró entonces a Efe.
En aquella entrevista, María Amelia reconocía que era "adicta a Internet y la banda ancha me entusiasmó -dijo-, me abrió una ventana al mundo en la que puedo aprender muchísimas cosas" y también muchas amistades, "que me quieren aunque nunca me hayan visto".
http://amis95.blogspot.com/
martes 19 de mayo de 2009
Decálogo de cómo navegar con mayor seguridad en Internet
Con motivo del día de Internet, que se celebra el día 17 de mayo, Kaspersky Lab ofrece algunos consejos para disfrutar de una Internet segura. Y es que la empresa asegura que “hoy en día nos encontramos con auténticos “profesionales” en lo que al cibercrimen se refiere, cuyo único objetivo es llegar a nuestro bolsillo”. Por ello, ofrece diez consejos para navegar con seguridad a través de la Red.
Primero, usa el sentido común: sí, es cierto el dicho que explica que el sentido común es el menos común de los sentidos. Debemos usar la cabeza y ser precavidos cuando utilizamos los medios digitales en nuestra vida. No deberíamos pensar que, por ejemplo, cuando nos bajamos el último crack de ese videojuego de última generación que nos acabamos de descargar gratis no hay ningún peligro ni código oculto en esa descarga.
Utiliza contraseñas adecuadas: es muy importante el tipo de contraseña que se usa en Internet, ya que el utilizar una contraseña débil puede convertirte en una víctima del cibercrimen. Intenta que sea fácil de recordar (y evitar así escribirla en algún papel o archivo), pero sin que sea obvia y fácil de adivinar. Y a ser posible mezcla números y letras o utiliza una frase completa en vez de una única palabra.
Redes sociales: Los virus de última generación utilizan las redes sociales para enviar mensajes con links sospechosos desde cuentas de confianza. No abras un mensaje de un amigo que sólo contenga un link a no ser que lo estés esperando. Tampoco utilices la misma contraseña en todas tus cuentas. Si un cibercriminal adivina tu contraseña en Facebook puede probar luego la misma contraseña en otro tipo de webs. Por ejemplo, si alguna tienda online te manda un mensaje dándote una nueva contraseña, cámbiala inmediatamente, ya que significa que tu cuenta ha sido hackeada.
Protege tu red inalámbrica. Si tu red es Wi-Fi, un hacker podría interceptar los datos que envías y recibes, o acceder a tu red. Es importante cambiar la contraseña del router (así como el nombre del mismo), ya que es muy fácil para un hacker hacerse con la contraseña que el fabricante pone por defecto. Y siempre habilita la opción de encriptación WPA o WEP.
Cuidado con el spam: no respondas a correos basura ni pinches nunca en los enlaces de un mail de este tipo, ya que solo confirmarías que tu dirección está activa y serás el blanco de los spammers en el futuro. Y si es posible, utiliza varias cuentas de correo electrónico: una personal y otra que utilizarás para suscribirte a promociones, cursos, chats, o cualquier otro servicio. Ten en cuenta que tu banco nunca te mandará un mail para que revises o des tus datos. Un truco para saber si un mail es legítimo es ver a quién va dirigido. Si empieza por “Estimado Sr/a” sin dar tu nombre, seguramente esconda malware.
Archivos y links dudosos: si recibes un mail con un archivo adjunto o un mensaje de chat con un link, no lo abras nunca a no ser que estés esperándolo. Muchos virus utilizan la mensajería instantánea para enviar links desde las cuentas de tus amigos. Si pinchas en uno de esos links muy probablemente un virus se esté descargando en tu ordenador.
Datos personales: nunca des tus datos personales en respuesta a un correo electrónico. Sólo hazlo utilizando webs seguras (las que empiezan con https:// ) y busca el símbolo del candado en la parte inferior derecha de tu pantalla. Deberías pinchar en el símbolo y comprobar que el sitio cumple con las normas de seguridad.
Realiza copias de seguridad de manera periódica: algunos virus están diseñados para encriptar tus documentos y pedir así un rescate a cambio de devolver el sistema a la normalidad. Es importante tener una copia de seguridad actualizada para evitar problemas. En caso de ser víctima de este tipo de cibercrimen, no pagues nunca el rescate a los criminales. Contacta con tu empresa de seguridad para que recibir asesoramiento profesional.
Utiliza software de seguridad: hay soluciones antimalware para todos los gustos y los bolsillos, pero es imprescindible mantenerlas actualizadas. Todos los días se identifican alrededor de 17.000 nuevas amenazas que hay que analizar, controlar y eliminar. Y, por ultimo y en décimo lugar, instala los parches y actualizaciones: si el fabricante del sistema operativo o programas que utilizas publica un parche de seguridad, no dudes en instalarlo.
Primero, usa el sentido común: sí, es cierto el dicho que explica que el sentido común es el menos común de los sentidos. Debemos usar la cabeza y ser precavidos cuando utilizamos los medios digitales en nuestra vida. No deberíamos pensar que, por ejemplo, cuando nos bajamos el último crack de ese videojuego de última generación que nos acabamos de descargar gratis no hay ningún peligro ni código oculto en esa descarga.
Utiliza contraseñas adecuadas: es muy importante el tipo de contraseña que se usa en Internet, ya que el utilizar una contraseña débil puede convertirte en una víctima del cibercrimen. Intenta que sea fácil de recordar (y evitar así escribirla en algún papel o archivo), pero sin que sea obvia y fácil de adivinar. Y a ser posible mezcla números y letras o utiliza una frase completa en vez de una única palabra.
Redes sociales: Los virus de última generación utilizan las redes sociales para enviar mensajes con links sospechosos desde cuentas de confianza. No abras un mensaje de un amigo que sólo contenga un link a no ser que lo estés esperando. Tampoco utilices la misma contraseña en todas tus cuentas. Si un cibercriminal adivina tu contraseña en Facebook puede probar luego la misma contraseña en otro tipo de webs. Por ejemplo, si alguna tienda online te manda un mensaje dándote una nueva contraseña, cámbiala inmediatamente, ya que significa que tu cuenta ha sido hackeada.
Protege tu red inalámbrica. Si tu red es Wi-Fi, un hacker podría interceptar los datos que envías y recibes, o acceder a tu red. Es importante cambiar la contraseña del router (así como el nombre del mismo), ya que es muy fácil para un hacker hacerse con la contraseña que el fabricante pone por defecto. Y siempre habilita la opción de encriptación WPA o WEP.
Cuidado con el spam: no respondas a correos basura ni pinches nunca en los enlaces de un mail de este tipo, ya que solo confirmarías que tu dirección está activa y serás el blanco de los spammers en el futuro. Y si es posible, utiliza varias cuentas de correo electrónico: una personal y otra que utilizarás para suscribirte a promociones, cursos, chats, o cualquier otro servicio. Ten en cuenta que tu banco nunca te mandará un mail para que revises o des tus datos. Un truco para saber si un mail es legítimo es ver a quién va dirigido. Si empieza por “Estimado Sr/a” sin dar tu nombre, seguramente esconda malware.
Archivos y links dudosos: si recibes un mail con un archivo adjunto o un mensaje de chat con un link, no lo abras nunca a no ser que estés esperándolo. Muchos virus utilizan la mensajería instantánea para enviar links desde las cuentas de tus amigos. Si pinchas en uno de esos links muy probablemente un virus se esté descargando en tu ordenador.
Datos personales: nunca des tus datos personales en respuesta a un correo electrónico. Sólo hazlo utilizando webs seguras (las que empiezan con https:// ) y busca el símbolo del candado en la parte inferior derecha de tu pantalla. Deberías pinchar en el símbolo y comprobar que el sitio cumple con las normas de seguridad.
Realiza copias de seguridad de manera periódica: algunos virus están diseñados para encriptar tus documentos y pedir así un rescate a cambio de devolver el sistema a la normalidad. Es importante tener una copia de seguridad actualizada para evitar problemas. En caso de ser víctima de este tipo de cibercrimen, no pagues nunca el rescate a los criminales. Contacta con tu empresa de seguridad para que recibir asesoramiento profesional.
Utiliza software de seguridad: hay soluciones antimalware para todos los gustos y los bolsillos, pero es imprescindible mantenerlas actualizadas. Todos los días se identifican alrededor de 17.000 nuevas amenazas que hay que analizar, controlar y eliminar. Y, por ultimo y en décimo lugar, instala los parches y actualizaciones: si el fabricante del sistema operativo o programas que utilizas publica un parche de seguridad, no dudes en instalarlo.
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